Reclamo para que Vargas Llosa no inaugure la Feria del Libro
01/03/11
Horacio González dice que al Nobel lo aqueja un “mesianismo autoritario”.
"[La Argentina] es un galimatías que nadie entiende. Deseo que termine el aquelarre "
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La invitación de la Fundación El Libro al premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa para inaugurar la 37a. edición de la Feria del Libro provocó el rechazo de un grupo de intelectuales cercanos al gobierno nacional.
Ayer trascendió una carta firmada por Aurelio Narvaja, de Ediciones Colihue, en la que solicita que se revierta la decisión de invitar a Vargas Llosa para abrir la Feria del Libro.
Al mismo tiempo, La Nacion pudo saber que un grupo de escritores e intelectuales cercanos al kirchnerismo preparó el texto de una solicitada que sería publicada en breve para expresar su rechazo a esa misma iniciativa de la flamante conducción de la Fundación El Libro, que fue confirmada la semana pasada.
"Me produjo una enorme indignación que Vargas Llosa venga a abrir la Feria después de lo que dijo sobre la Argentina", dijo anoche a La Nacion el filósofo y escritor José Pablo Feinmann.
"A iniciativa mía, Mario Goloboff y Vicente Battista redactaron una solicitada que ya fue firmada también por Liliana Heker y Horacio González y que seguramente será firmada por muchos escritores", anticipó Feinmann, quien dijo no conocer la carta de Narvaja. Aunque añadió: "Seguramente él (por Narvaja) estará de acuerdo con lo que decimos".
No obstante aclarar que no integra el grupo de intelectuales kirchneristas denominado Carta Abierta, Feinmann dijo que también "ellos estarán de acuerdo".
En el texto que ya circula entre intelectuales cercanos al Gobierno se plantea un "profundo desagrado y malestar" por la invitación del escritor peruano. Consideran que su visita no sería sólo "inoportuna sino también agraviante para la cultura nacional y para con las preferencias democráticas y mayoritarias de nuestro pueblo".
Y agrega: "Convertido desde hace años en vocero de los grupos multinacionales editoriales y mediáticos, de un supuesto «liberalismo» de sometimiento y depredación, y de la oposición a lo que ellos denominan «gobiernos populistas» en América latina, Vargas Llosa se ha ensañado de modo muy particular con nuestro país y nuestra sociedad, en declaraciones vastamente difundidas por esos mismos medios".
En la carta dirigida a la Fundación El Libro y a la Cámara Argentina del Libro, Narvaja también rechaza la figura de Vargas Llosa aun cuando lo considera "un extraordinario escritor y muy merecido Nobel". Para el editor, "sería un grave error que desvirtúa la tradición de la Feria" que quien la abra sea alguien que "es un propagandista, ostensible y florido, de las ideas y las políticas de la derecha liberal y como tal ha dicho las peores cosas de nuestro gobierno (...) y en forma personal de la Dra. Cristina Fernández de Kirchner, presidenta de la Nación, y del ex presidente Dr. Néstor Kirchner".
El presidente de la Fundación El Libro, Gustavo Canevaro, que recibió ayer la carta de Narvaja, dijo a LA NACION que "no circunscribiría al grupo de Carta Abierta" el malestar por la invitación a Vargas Llosa e interpretó las críticas como dirigidas más al procedimiento de toma de decisiones de la Fundación que a la figura del premio Nobel
http://www.lanacion.com.ar/1353896-intelectuales-critican-que-varga...
01/03/11
Horacio González dice que al Nobel lo aqueja un “mesianismo autoritario”.
El director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, le pidió al presidente de la Cámara Argentina del Libro (CAL) que reviera la decisión de que Mario Vargas Llosa inaugure la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. El requerimiento se realizó a través de un mail de tono cordial que González envió a Carlos De Santos y que luego dio a conocer a los medios.
En ese correo, González –que además de sociólogo y docente es miembro activo de Carta Abierta, la agrupación que reúne a intelectuales kirchneristas– cuestionó el lugar central que ocupará en la Feria el Nobel de Literatura 2010, un crítico acérrimo del matrimonio Kirchner.
“Considero sumamente inoportuno el lugar que se le ha concedido para inaugurar una Feria que nunca dejó de ser un termómetro de la política y de las corrientes de ideas que abriga la sociedad argentina”, señaló González, que dijo escribir como ciudadano, como director de la Biblioteca Nacional y como lector que aprecia la literatura de Vargas Llosa.
González juzgó que existen dos Vargas Llosa: “el gran escritor que todos festejamos y el militante que no ceja ni un segundo en atacar a los gobiernos populares de la región”. El director de la Biblioteca Nacional señaló que los argumentos que utiliza Vargas Llosa para opinar en materia política no sólo deforman muchas realidades “sino que se prestan a justificar las peores experiencias políticas del pasado”. Como contrapartida, González le propuso al titular de la CAL que algún escritor argentino se hiciera cargo de la inauguración cultural el jueves 21 de abril, puesto que un día antes –a la apertura formal– asistirán principalmente autoridades del gobierno nacional y porteño y personalidades de la cultura y de la industria editorial.
Hasta el cierre de esta edición, Clarín no pudo comunicarse con De Santos. Pero González le contó a este diario que el presidente de la CAL le contestó, con amabilidad, que el autor de Conversación en la catedral hablaría como novelista y en nombre de su gran trayectoria.
Por su parte Gustavo Canevaro, titular de la Fundación El Libro, dijo desconocer la existencia del mail de González y afirmó que no sufrió presiones. “Tratamos de ser los más neutrales que sea posible; cuando accionamos tenemos una parte política, pero nuestro fuerte es la parte cultural”.
Canevaro resaltó que: “Queremos una presentación que gire en torno a lo cultural. Invitamos a Vargas Llosa por su currículum como autor ”. El presidente de la Fundación recordó que la Feria apuesta en esta nueva etapa a una internacionalización y profesionalización para impactar globalmente y que por eso habían pensado en Vargas Llosa.
Con más de un millón de visitantes cada año y alrededor de un millar de actividades en sus tres semanas de duración, la Feria del Libro es el evento cultural más convocante de la Argentina y, hasta ahora, nunca había sido inaugurada por un Premio Nobel.
“Para la inauguración hay numerosos escritores argentinos que pueden representar acabadamente un horizonte común de ideas, sin el mesianismo autoritario que hoy aqueja al Vargas Llosa de los círculos mundiales de la derecha más agresiva”, le escribió González a De Santos. “Lo invito a que reconsidere esta desafortunada invitación que ofende a un gran sector de la cultura argentina y que (...) determine que la conferencia de Mario Vargas Llosa –que podríamos escuchar con respeto en la disidencia– se realice en el marco de la Feria pero al margen de su inauguración”.
Consultado por Clarín , González señaló que esperaba que éste no fuera un debate gratuito más. Y tiró el guante: “El (por Vargas Llosa) sabe que está atacando a un gobierno. Yo espero un debate argumentativo y no de insultos”. Canevaro pide calma: “No queremos ser provocativos, apelamos a la prudencia y a la mesura. No queremos que nadie se sienta herido ni tocado
http://www.clarin.com/sociedad/Reclamo-Vargas-Llosa-Feria-Libro_0_4...
01/03/11 - 03:24
Sr. Carlos de Santos
Presidente de la Cámara del Libro
Estimado Carlos:
Ha cobrado estado público la sorprendente presencia de Mario Vargas Llosa como partícipe central de la inauguración de la Feria del Libro de Buenos Aires. Le escribo como ciudadano, como director de la Biblioteca Nacional y como lector que aprecia la literatura de Vargas Llosa, a quien he seguido desde La ciudad y los Perros hasta El sueño del Celta. No me mueve así ningún despecho ni deseo de limitar su voz –que no precisaba del Premio Nobel para ser justamente difundida-, al decirle que considero sumamente inoportuno el lugar que se le ha concedido para inaugurar una Feria que nunca dejó de ser un termómetro de la política y de las corrientes de ideas que abriga la sociedad argentina. ¿Pero no sería este el máximo nivel de facciosidad al que llegaría este evento que a lo largo de los tiempos atravesó toda clase de vicisitudes y supo mantenerse como digno exponente de la cultura universal del libro? Es sabido que hay dos Vargas Llosa, el gran escritor que todos festejamos, y el militante que no ceja ni un segundo en atacar a los gobiernos populares de la región con argumentos que lamentablemente no solo deforman muchas realidades, sino que se prestan a justificar las peores experiencias políticas del pasado. Mucho tememos que no sea el Vargas Llosa de Conversación en la Catedral el que hable en la Feria sino el Vargas Llosa de la coalición de derecha que en estos mismos días realiza una reunión en Buenos Aires. Considero que para la inauguración hay numerosos escritores argentinos que pueden representar acabadamente un horizonte común de ideas, sin el mesianismo autoritario que hoy aqueja al Vargas Llosa de los círculos mundiales de la derecha más agresiva (aunque so pretexto de liberalismo), que diferenciamos del Vargas Llosa novelista, que mantiene viva su sensibilidad como autor de grandes ficciones del realismo histórico-social. Lo invito a que reconsidere esta desafortunada invitación que ofende a un gran sector de la cultura argentina y que junto a las respectivas comisiones directivas de la Fundación El Libro determine que la conferencia de Vargas Llosa –que podríamos escuchar con respeto en la disidencia- se realice en el marco de la Feria pero al margen de su inauguración, y que para este evento inaugural, como es costumbre, se designe a un escritor argentino en condiciones de representar las diferentes corrientes artísticas y de ideas que se manifiestan hoy en la sociedad argentina.
Afectuosamente
Horacio González
Director de la Biblioteca
La presidenta Cristina Kirchner pidió hoy a un grupo de intelectuales kirchneristas que retire una carta en la que pidieron que el Premio Nobel de Literatura, el peruano Mario Vargas Llosa, no participara de la inauguración de la Feria del Libro de Buenos Aires, al calificarlo de "autoritario" y de tener "posiciones políticas agresivas".
El director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, dijo que la mandataria se comunicó con él durante la jornada y le expresó que la "discusión no puede dejar la más mínima duda de la vocación de libre expresión de ideas políticas en la Feria del Libro".
"Tal como me lo ha expresado, no es concebible la vida literaria y el compromiso con la ensayística social sin un absoluto respeto por la palabra de los escritores - o de cualquier ciudadano-, cualquiera sea su significación o intención", resaltó González en otra carta redactada luego del diálogo con la jefa de Estado.
Esta tarde, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, había considerado que "no sería la mejor elección" que Vargas Llosa inaugure la Feria del Libro por ser un "fiel exponente de la derecha reaccionaria". "No cuestiono la estatura literaria del escritor peruano, lo que sería ingenuo no observar es su condición de fiel exponente de la derecha más reaccionaria jamás visto", indicó el funcionario en su blog.
Aníbal Fernández describió a Vargas Llosa como "un talentoso escritor cuya ideología liberal lo ha llevado a manifestarse abiertamente en contra de los gobiernos populares de la región y que no ha perdido oportunidad de insultar a nuestro gobierno gratuitamente en varias ocasiones".
Ante esta situación, el jefe de Gabinete opinó que el autor peruano "no sería quizás la mejor elección para inaugurar la Feria del Libro de Buenos Aires".
Ayer tomó estado público la carta que Horacio González le había mandado a la Cámara Argentina del Libro (CAL). Allí, el director de la Biblioteca Nacional, miembro fundador del espacio Carta Abierta, invitó al titular de la CAL a reconsiderar "esta desafortunada invitación que ofende a un gran sector de la cultura argentina".
Por su parte, Jorge Coscia, secretario de Cultura de la Nación, dijo que "como funcionario, no puedo opinar sobre una actividad privada. El Estado no es el organizador de la Feria del Libro
http://www.clarin.com/sociedad/intelectuales-Vargas-Llosa-Feria-Lib...
Vínculo permanente Respuesta de Guido Indij el marzo 2, 2011 a las 7:38am
Vínculo permanente Respuesta de Guido Indij el marzo 2, 2011 a las 8:40am
Vínculo permanente Respuesta de Guido Indij el marzo 2, 2011 a las 8:41am
Vínculo permanente Respuesta de JuanJo Clerici el marzo 2, 2011 a las 1:25pm Qué tema complicado!, por qué no invitar a otro premio Nóbel, que haga un poco de equilibrio y fortalezca "luminosidad editorial".
Es una fiesta editorial y no está mal su presencia, como tampoco creo que cambie sus comentarios y repercusiones de los mismos vaya donde vaya.
De todos modos el mundo está polarizado, nunca se podrá (nunca) administrar los titulares de esa "derecha".
Si la sala de inauguración estuviese vacía, las fotos mostrarían a los panelistas, o le darían el enfoque que quieran. Lamentablemente la militancia informativa ha desplazado toda vergüenza y compromiso con la realidad.
Basta la caricatura.
Y no me gusta esa insistencia en usar el término "gobiernos populares", en definitiva están diciendo que los que no lo son, son dictaduras? impuestos? en general, siempre nos separan pocos votos.
Vínculo permanente Respuesta de Guido Indij el marzo 2, 2011 a las 1:04pm Ediciones Colihue S.R.L.
Buenos Aires, 27 de Febrero de 2.011
Sres. Presidentes de la Cámara Argentina del Libro y de la Fundación El Libro
Carlos De Santos y Gustavo Canevaro
Ss. / Ds.
Estimados colegas:
con mucha perplejidad e intensa preocupación, me enteré leyendo "La Nación" -y completé luego la información hablando con algún miembro del Consejo de la Fundación- que la Feria de este año, será inaugurada en una doble jornada: el día 20 de abril con la presencia de las autoridades públicas nacionales y de la ciudad, miembros de las cámaras del sector etc. y sin el cierre de escritor alguno y el jueves 21, en una suerte de "inauguración cultural", por el Premio Nobel Mario Vargas Llosa. La explicación para esta excepción sería que el nobel no podría arribar a Buenos Aires antes, lo que obliga a desdoblar el evento mayor de la Feria. La realidad es que Vargas Llosa estará en Buenos Aires por lo menos desde el 19/4 (día en que está anunciado para la "Cena de cierre") participando del "Regional Meeting: The Populist Challenge to Latin American Liberty" (Encuentro regional: El desafío populista para la libertad de América Latina) que se desarrollará en nuestra ciudad del 17 al 20 de abril, convocado y organizado por la Mont Pelerin Society (institución fundada por Friedrich Hayek, "sumo sacerdote" de la Escuela de Chicago y asesor de los gobiernos de Reagan, Margaret Thatcher y Augusto Pinochet, como puede verificarse con facilidad en internet) y la llamada Fundación Libertad, instituciones en las que el escritor milita activamente. Participarán de las jornadas, conforme al programa que puede leerse en los sitios www.montpelerin.org a href="http://www.montpelerin.org">http://www.montpelerin.org> www.mpsargentina.org y www.libertad.org.ar a href="http://www.libertad.org.ar">http://www.libertad.org.ar> , entre mas de un centenar de connotados representantes de la derecha liberal mundial y vernácula, Gerardo Bongiovanni, Presidente de la Fundación Libertad, Kenneth Minogue, Presidente de la Mont Pelerin Society, José María Aznar, Alvaro Vargas Llosa, el escritor cubano (Miami) Carlos Alberto Montaner, los economistas argentinos Alberto Benegas Lynch, Jr y Jorge Ävila, el Jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri y el escritor chileno Jorge Edwards. Este evento termina el jueves 20 con "Un día intelectual en el campo", en San Antonio de Areco, en coincidencia con la inauguración oficial de nuestra Feria. De ninguna manera me parece casual esto, para un encuentro que está programado y anunciado con muchos meses de anticipación y para el que la participación de Mario Vargas Llosa inaugurando la Feria del libro le servirá de caja de resonancia y amplificador de su presencia y sus mensajes, integrando una gran operación política.
Desconozco si las autoridades de la Fundación que tomaron la decisión estaban en conocimiento de lo que estoy informando (sé, que no fué el consejo quien la votó, lo que puede haber restringido las posibilidades de enterarse), tampoco si las autoridades de las cámaras que la conforman fueron consultadas dada la importancia del tema en cuestión. En cualquier caso me parece un grave error, que desvirtúa la tradición de la Feria y muy riesgosa para el desarrollo futuro de la Feria del Libro de Buenos Aires. Lo digo como antiguo socio de la Cámara Argentina del Libro y como editor que participa desde hace décadas con todo entusiasmo como expositor en la Feria. Es un grave error, porque el extraordinario escritor y muy merecido Nobel, Mario Vargas Llosa es desde hace años, sobre todo un propagandista, ostensible y florido, de las ideas y las políticas de la derecha liberal y como tal, ha dicho las peores cosas de nuestro gobierno, de los gobiernos de América Latina con quienes integramos el Mercosur y la gran mayoría de los de Unasur y en forma personal de la Dra Cristina Fernández de Kirchner, Presidenta de la Nación y del ex Presidente Dr Néstor Carlos Kirchner. Estas expresiones pueden encontrarse consultando cualquier buscador de internet, pero para muestra transcribo una suavecita que cita "La Nación" en su artículo sobre la feria: "La Argentina es un galimatías que nadie entiende. Deseo que termine el aquelarre." (?)
Desde la recordada gestión de Hugo Levín como Presidente de la Fundación el Libro, con la colaboración entre otros destacados consejeros de nuestro querido y recordado Elvio Vitali, la Feria incorporó a su tradición de, discurso de autoridades, Fanfarria de Granaderos y bendición de instalaciones, la excelente costumbre de que un gran escritor argentino "abriera" la feria, lo que se pensó también como una instancia de consagración para ese escritor y de vidriera hacia el mundo de su obra. La saga que comenzó Saer, fué continuada por otros destacados autores argentinos como Ricardo Piglia, Abelardo Castillo, Roberto Fontanarrosa, Tizón, Gambaro, etc. Me considero ciudadano latinoamericano y como a tantos me produce mucho placer cuando un hermano de la Patria Grande visita la feria y participa de sus actividades. Mucho mas si se trata de escritores del nivel del autor de Conversación en la catedral, La guerra del fin del mundo o Historia de Mayta, como pueden ser el gran "Gabo" García Márquez, Carlos Fuentes, Eduardo Galeano, Roberto Fernández Retamar y tantos otros. Pero acá no se trata de eso. Su designación por la Fundación para abrir "culturalmente" la feria, transforma su visita al predio ferial, su intervención, en un hecho político que es objetivamente prolongación del evento liberal ya comentado. No hay dudas de que Vargas Llosa tiene todos los pergaminos y sobre todo los merecimientos, para ser una auténtica estrella en la feria del Libro y motivo de felicidad para sus miles de lectores y que un acto organizado por su editorial contará seguramente con récord de público, sobre todo en el año de su Premio Nobel. No es eso lo que está en discusión. Cuestionamos que por una parte se cierra la posibilidad de que un autor argentino se dirija a los concurrentes de la feria, al país y en parte también al mundo y junto con aspectos de su biografía, sus reflexiones, la historia de su relación con la palabra escrita, nos deje un testimonio del momento histórico, visto desde nuestro lugar en este convulsionado planeta. Y además que, la participación del Nobel peruano en los términos decididos, es de hecho una provocación política al gobierno nacional, a gran parte de las fuerzas políticas, tanto oficialistas como opositoras y a un sector muy importante del pueblo argentino. A la vez pienso que aún para Vargas Llosa y para su público, la reacción que puede generar su presencia, absolutamente teñida de color político, terminaría siendo desagradable.
La Fundación el Libro ha atravesado épocas políticas diversas y ha podido hacerlo manteniendo un equilibrio razonable entre las múltiples tensiones que la tironean: empresarias, propiamente políticas, de relación con autoridades de ámbitos institucionales diferentes, etc. El error de esta decisión, tomada además en un año electoral, con las sensibilidades exacerbadas que esto supone, corre el riesgo de tirar todo por la borda. Parte de los editores, de los expositores, de los escritores y del público no lo entenderá. Y no se trata aquí de gustos literarios. Se trata del destino mismo de la nación, disputa en la cual la Fundación con la decisión tomada, lo haya pensado así o no, opta. Pienso que hay tiempo sobrado para revertir la medida. Hay una enorme lista de autores argentinos (historiadores o ensayistas que no han tenido mucho lugar hasta ahora, como Rozitchner, Galasso, Sarlo, Verbitsky, Horacio Gonzalez, I. Bordelois, Bayer, Halperín Donghi, Grüner, Feinmann, Kovadloff, narradores como Viñas, Aira, Batista, Sasturain, Saccomano o De Santis, dramaturgos como Cossa, Kartun o Gorostiza o poetas como Gelman o Boccanera para mencionar los que acuden rápidamente a mi memoria) de la que se podría elegir alguno que "abra" la feria. Incluso se podría elegirlo del excelente catálogo de la misma editorial que publica a M.V.LL., para no perjudicar a nadie.
Por todo lo dicho solicito a ustedes la consideración de lo expresado, la elevación a los organismos de dirección para su consideración y en el caso de la Cámara Argentina del Iibro, la convocatoria a una cesión especial del Consejo abierta a todos los socios o tal vez mejor a una asamblea, para discutir esta grave cuestión y con el sustento de la opinión de las empresas asociadas, poder instruir a nuestros representantes ante la Fundación en el sentido de trabajar por la reversión de la medida que cuestionamos. Cordialmente
Aurelio B. R. Narvaja
Y según El País, de España:
La presidenta argentina interviene para frenar el intento de veto a Vargas Llosa
Cristina Fernández pide al director de la Biblioteca Nacional que retire su carta censurando la presencia del Nobel en la Feria del Libro de Buenos Aires
SOLEDAD GALLEGO-DÍAZ - Bueno Aires - 02/03/2011
La presidenta argentina, Cristina Fernández, ha pedido al presidente de la Biblioteca Nacional, Horacio González, conocido intelectual kirchnerista, que retire su carta exigiendo a los organizadores de la Feria del Libro de Buenos Aires que el escritor y Premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa, no fuera invitado como orador principal en la inauguración de la 37ª edición, que abre sus puertas a finales de abril. Cristina Fernández, según ha anunciado González, le explicó, se supone que muy cuidadosamente, que "no es concebible la vida literaria y el compromiso con la ensayística social sin el absoluto respeto por la palabra de los escritores -o de cualquier ciudadano- cualquiera que sea su significado o intención".
El director de la Biblioteca Nacional, iluminado por la presidenta y atraído por su idea de que "no se puede dejar la más mínima duda de la vocación de libre expresión de ideas políticas en la Feria del Libro, en las circunstancias que sean y tal y como sus autoridades lo hayan definido", comprendió finalmente que no era ningún desdoro para los intelectuales argentinos que un Premio Nobel de Literatura inaugure una Feria del Libro y aceptó el consejo presidencial de retirar su demanda.
La polémica sobre la iniciativa de Horacio González tuvo una inmediata repercusión en medios culturales internacionales, perplejos ante la idea de que Mario Vargas Llosa pudiera ser vetado para hablar en la inauguración de una Feria del Libro. Para colmo, la discusión estalló el mismo día en que la presidenta Cristina Fernández inauguraba la legislatura con un importante discurso político ante el Congreso, que se vio, en parte, oscurecido por la noticia sobre Vargas Llosa.
La decisión de retirar la protesta no implica, en absoluto, que en Argentina haya terminado la polémica sobre si un escritor liberal, crítico con el peronismo y con el gobierno Kirchner puede ser invitado a hablar en un acto como una Feria del Libro. Decenas de intelectuales cercanos a la presidenta Cristina Fernández o militantes de grupos kirchneristas en general, hicieron oír rápidamente su disgusto, desagrado o malestar por la presencia del Premio Nobel en la feria porteña.
Según otra carta mencionada por el diario Página 12 (muy cercano a los Kirchner), otro grupo de intelectuales, encabezados por José Pablo Feinmann, Ricardo Forster y Diana Bellessi, entre otros, expresaron su "profundo desagrado y malestar" por la presencia de Vargas Llosa, "vocero de los grupos multinacionales editoriales y mediáticos, de un supuesto "liberalismo" de sometimiento y depredación, y de oposición a lo que ellos denominan gobiernos populistas". Para ese grupo de intelectuales, que proclaman su vocación "patriota", "Mario Vargas Llosa se ha ensañado de modo muy particular con nuestro país y nuestra sociedad".
Sin menciones a la política nacional
La guinda más curiosa la puso el conocido editor Daniel Divinsky, quien declaró que admitía la presencia estelar de Vargas Llosa en la Feria, "siempre que haya un compromiso tácito de que no va a incursionar en la política nacional, sobre la que tanto se equivoca", es decir siempre que se le advierta sobre de qué puede hablar y de qué no.
Eduardo Sacheri, autor de la novela en que se inspira la película "El secreto de sus ojos", señaló cuidadosamente que "respeta profundamente" la posición del director de la Biblioteca Nacional , pero que no se siente "ofendido" (¿?) por la invitación. Por el contrario, opina que su presencia como invitado especial en la Feria ayudará a desmentir algunas de las críticas de intolerancia que el premio Nobel hace a gobiernos como el argentino.
La polémica ha ayudado, sin duda, a aclarar cual es la posición política y el grado de tolerancia de algunos intelectuales argentinos y ha dado una especialísima relevancia a la presencia de Mario Vargas Llosa, cuyo discurso inaugural podría convertirse en escenario incidentes o "escarches" de grupos populares kirchneristas enfadados con su visita.
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Vínculo permanente Respuesta de Leopoldo Gatti el marzo 3, 2011 a las 10:30pm
Por Mempo Giardinelli
En estos días se discute, en diversos ambientes vinculados con la literatura y la industria del libro, la invitación a Mario Vargas Llosa para que inaugure la Feria del Libro de Buenos Aires este año.
El más reciente Premio Nobel de Literatura es un grande de las letras latinoamericanas, maestro de por lo menos dos generaciones y no sólo en Perú y aquí, sino en el mundo entero. Debiera ser considerado honrosísimo y muy oportuno que una personalidad tan destacada venga a la Argentina a abrir nuestra feria mayor, seis meses después de haber sido galardonado en Estocolmo.
Sin embargo, esta vez es absolutamente cuestionable que se lo haya invitado a dar el discurso inaugural. Porque se trata, cada año, de un discurso político. Lo cual debería imponer un extremo cuidado a los organizadores, a la hora de invitar a quien lo pronuncie. Y eso es lo que no ha habido en este caso. Por eso estuvo bien Horacio González en su carta, como estuvo bien la Presidenta después. Pero caben otras consideraciones.
La posición política e ideológica de Vargas Llosa es conocida en todo el mundo como propagandística del más dogmático neoliberalismo; por lo tanto es desaconsejable invitarlo a abrir la Feria, pero del mismo modo que sería desaconsejable invitar a cualquier representante dogmático de cualquier otra posición doctrinaria. Esa es la cuestión central de este episodio.
Es cierto que el maestro Vargas Llosa hace menos de un año anduvo haciendo y escribiendo declaraciones muy agresivas acerca de nuestro país, nuestros gobiernos y nosotros los argentinos. Fueron declaraciones no sólo provocadoras sino también, y por decir lo menos, desinformadas y prejuiciosas; injustas y gratuitas.
Nada de eso ameritaría distinguirlo, por lo tanto. De donde invitarlo a abrir la Feria magna de este país y este año es, y otra vez por lo menos, un error. Y una tontería si fuera una decisión ingenua, que no es lo que parece. Porque alguien –ignoro quién o quiénes– parece haber buscado que esta feria, en año electoral, sea una piedra en el zapato del Gobierno.
Y eso es lo irritante. Porque pone a la Presidenta en un lugar gratuitamente incómodo. Si asiste, se comerá un discurso ofensivo, desinformado y provocador. Y si no va, quedará colocada en un lugar de cobardía.
Peor aún: si va y escucha y no responde, acabará contrariada. Y si va y escucha y responde (que es lo más probable), entonces la prensa española y la prensa argentina neocolonizada la despedazarán diga lo que diga.
No hay salida. Y ahí está la trampa.
Por lo tanto, el problema no es el Premio Nobel Vargas Llosa, cuya consagración fue irreprochable porque en él se premió una estética literaria moderna, innovadora, original y escrita en los márgenes de la civilización imperial. El se prestará a este juego por afinidad ideológica, y porque más allá del enorme narrador que es, también es un cruzado neoliberal, de esos que se espantan ante cualquier gesto o corruptela kirchnerista, pero a Menem le toleraron sin chistar que nos rifara el país, el petróleo, los ferrocarriles, los puertos y la mar en coche.
Pero si el problema no es Vargas Llosa –que ya que fue invitado debe venir, y hablar, y decir lo que se le ocurra, que es lo que corresponde en un país democrático y en el que sí impera la libertad de expresión–, entonces el problema son las autoridades de la Feria del Libro. Obviamente no todas, porque conozco esa institución a la que respeto desde hace años. Pero alguien ahí, no sé si una interna o algún dinosaurio/a extraviado, ha jugado esta baza inteligente: es difícil, casi imposible oponerse a la idea de un último Nobel, y además latinoamericano, para abrir la Feria.
Me parece, pues, que simplemente habría que repudiar esta invitación si él viene a pronunciar un discurso político (lo que me parece altamente probable). Y habría que aplaudirla si viene a dictar una conferencia magistral sobre Literatura, materia en la que es docto como pocos y sin dudas deleitará al auditorio. Sería bueno que se conozca desde ahora el título de su discurso, aunque es obvio que luego el maestro Vargas Llosa dirá lo que se le antoje, y en mi opinión no se privará de esgrimir en su texto dardos, estiletes e ironías. Allá él.
Pero una cosa es una cosa y otra es que alguien parece haber hecho una trampita en este asunto. Para convertir la organización de la Feria del Libro en una especie de Mesa de Enlace intelectual, utilizando la figura de Mario Vargas Llosa, y acaso con su beneplácito. Penoso episodio, si fue así.
Vínculo permanente Respuesta de Carina Kosel el marzo 9, 2011 a las 4:29pm
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