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Presionan a las editoriales para que impriman en el país

Presionan a las editoriales para que impriman en el país

Con más de un millón de libros retenidos por la Aduana, los editores son convocados a reuniones individuales. Allí, los instan a presentar un plan para trabajar con la industria gráfica nacional.

POR Patricia Kolesnicov 


Si la semana pasada no se sabía con quién discutir la medida, esto también se fue aclarando. Ayer, la Cámara Argentina de Publicaciones tuvo una reunión con Guillermo Moreno y Alejandra Blanco, jefa de Gabinete de la secretaría de Cultura de la Nación, cuyo titular, Jorge Coscia, les había suspendido una reunión. Allí, los editores explicaron los matices de la importación de libros y quedaron en seguir buscando un acuerdo.

Hay que hacer una aclaración: en esta nota no hay ni una fuente que haya aceptado dar el nombre. Los editores cuentan con detalle las reuniones, los planes, la proporción de libros que imprimen afuera, los motivos por los que lo hacen y hasta la inexistencia de números serios que midan qué parte de la producción editorial argentina se imprime en el exterior. Pero el nombre, no. Ni ninguna alusión que pueda identificarlos. Hace una semana lo explicaba una editora con años en estas lides: “Cuando esto les pasó a los de línea blanca –electrodomésticos–, a los que protestaron les cayó la AFIP”, advertía. Eso, según dos editores, ya habría pasado con una editorial que alzó la voz.

El sector editorial ya había encendido las luces de alarma en mayo, cuando, en un acto con empresarios en la Federación Argentina de la Industria Gráfica y Afines (Faiga), la ministra de Industria, Débora Giorgi, dijo que la Argentina consume 76 millones de libros al año y que el 78 por ciento esos libros son de importación. Y frente a los imprenteros Giorgi dijo que existía un proyecto para impulsar la industria nacional del libro.

En realidad, cuando se habla de libros importados se habla de dos cosas distintas: por un lado, los libros que han hecho completamente en otro país, entre los que hay muchos académicos, de imágenes o parte de la producción de multinacionales. Por otro, los que se escriben, editan, componen, corrigen en el país y se mandan a imprimir afuera. Principalmente a Uruguay, a Chile y a China. La presión parece dedicada principalmente a estos últimos, aunque hoy por hoy en la Aduana hay de todo. Según la Cámara Argentina de Publicaciones –que reúne sobre todo a grandes editoriales y multinacionales– la suma de libros traídos de afuera no supera la cuarta parte de la producción editorial nacional ¿Por qué se imprime afuera, con las dificultades que acarrea un trabajo larga distancia? Por precio, por supuesto. Hasta un 30 por ciento de diferencia, dice un editor de un gran grupo. Por capacidad de las imprentas (Ver Polémica...) y por intersecciones entre asuntos técnicos y asuntos económicos. En Chile, dice un editor, por el mismo precio tenés mayor calidad. En Uruguay, dice otro, se consigue mejor papel y más barato. Faltan talleres que te hagan 2.000 ejemplares a un precio razonable, agrega otro editor. Sólo hay dos espiraladoras en el país y los libros de los primeros tres grados de la primaria llevan espiral, aporta otra. Es por la inflación, suma un profesional. En los últimos cuatro años, los libros subieron mucho más que el dólar. Y eso, hacia afuera, da desventajas.

“Nos plantearon que quieren defender la industria nacional”, dijo a Clarín un editor. “Nos dijeron que era una decisión política”, explicó otra.

Las editoriales que tenían libros en la Aduana fueron convocadas, en estos días, a reuniones individuales. Los recibían tres funcionarios. Por lo menos en uno de los casos, dos de ellos eran Guillermo González, director de Investigaciones de la Subdirección General de Control Aduanero; Maximiliano Luengo, del Centro Unico de Monitoreo Aduanero.

En esas reuniones, los editores recibieron la recomendación de imprimir acá. En algunos casos, se entendieron situaciones especiales, como el de un editor aseguraba que la única imprenta que hacía el tipo de trabajo que él necesitaba había cerrado. A otros les pidieron un plan para cambiar el balance entre lo que importan y lo que hacen acá. “Tenemos 80 por ciento de importados y un 20 de producción local”, explicaba un editor. Habla de cientos de miles de libros. “Ya estamos pensando en editar acá”.

Otra editorial, con 40.000 libros parados, dice que va a esperar. Pero varias están haciendo números para imprimir localmente. Eso, entienden –y por ahí irán las negociaciones con el Gobierno– subirá el costo de los libros. Los más preocupantes son los de texto, que se usan en las escuelas, por su volumen y porque no son intercambiables: no se estudia primer grado con libros de segundo.

Producción: Nora Viater, Guido Carelli y Gabriela Cabezón.

 

Revista Ñ

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Etiquetas: Aduana, importación, impresiones-en-el-exterior

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Comentario de Guido Indij el noviembre 26, 2011 a las 1:28am

EL PAIS › LA PRESIDENTA HABLO DE INDUSTRIALIZACION EN UNA EMPRESA GRAFICA

Con un mensaje para los Hugos

Cristina Kirchner encabezó un acto en la gráfica Arcángel Maggio. Hizo subir al escenario a un obrero, Hugo, que se había emocionado de verla. Y mandó un mensaje “a todos los Hugos” de que recorrería “cada fábrica”.


La presidenta Cristina Fernández de Kirchner volvió a ratificar ayer la decisión del Gobierno de apostar a la reindustrialización del país. Al encabezar un acto en la empresa gráfica Arcángel Maggio, en el porteño barrio de Barracas –donde se presentó la primera máquina encuadernadora de la Argentina capaz de producir altos volúmenes–, afirmó que va a seguir apoyando el proceso productivo “en cada fábrica”, así como “a las empresas y a los trabajadores” que apuntalan la inversión y el crecimiento de la industria nacional. En este contexto, la Presidenta remarcó que “vamos a impulsar desde el Ministerio de Educación que todos los libros que se adquieran sean de industria nacional”, y agregó que su intención es lograr que los libros que se lean en la Argentina “en su mayoría” también se impriman en el país.

“Estamos queriendo dar un gesto de apoyo y vamos a seguir con políticas activas para que cada una de las ramas de la industria argentina puedan seguir creciendo”, resaltó la Presidenta. Allí, la empresa Industria Gráfica Arcángel Maggio –de capitales nacionales– ponía en marcha la primera máquina encuadernadora Muller Martini C140 instalada en el país, con capacidad para encuadernar 14 mil ejemplares de revistas por hora.

Después, la Presidenta recordó que en 1998 la imprenta –que ayer inauguraba la importante encuadernadora– había entrado en concurso y luego de instancias judiciales, éste se homologó a favor de una empresa que ya no se encuentra en el país. Ahí se dirigió a empresarios y trabajadores de la planta: “Les agradezco la terquedad, insistir pese a todas las piedras y los palos en la rueda. Yo tengo confianza en los argentinos que pese a las piedras en el camino avanzan contra viento y marea. Será porque me siento identificada con esto de que, a pesar de los palos en la rueda, no hay que bajar la cabeza, (sino) avanzar caminando y produciendo”.

La Presidenta resaltó que la implementación desde 2003 de políticas activas posibilitó que el sector empresario “se tuviera confianza” para “seguir invirtiendo”. También destacó el plan de aprendizaje que tiene la empresa gráfica para los alumnos de las escuelas de Barracas, que realizan en ese lugar un curso de dos años.

“Da vergüenza que los libros sean en un 78 por ciento importados, cuando en los ’70 la Argentina era líder en materia de recursos humanos y en materia gráfica e industria cultural”,

Comentario de Gente del Libro el noviembre 15, 2011 a las 9:38pm

ISAAC RUBINZAL

Acuerdo para equilibrar la balanza comercial en la industria del libro

Publicado el 11 de Noviembre de 2011


La CAL firmará hoy un convenio con la Secretaría de Comercio para equiparar las importaciones con las exportaciones en la industria editorial. La entidad, que había denunciado un bloqueo de la Aduana, celebra la buena relación con Moreno.
 
Comentario de Guido Indij el noviembre 12, 2011 a las 10:26am

El Gobierno acordó con la Cámara del Libro aumentar las exportaciones 

 

La ministra de Industria, Débora Giorgi, y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, rubricaron un acuerdo junto a representantes de libreros para equilibrar la balanza comercial a fines de 2012

El Gobierno acordó con la Cámara del Libro aumentar las exportaciones

Crédito foto: Prensa Ministerio de Industria de la Nación

La Cámara Argentina del Libro (CAL) firmó hoy un acuerdo con la ministra de Industria,Débora Giorgi, y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, con quienes se comprometió a equilibrar su balanza comercial a fines de 2012.

El acuerdo firmado hoy por los representantes de la CAL se suma al compromiso ya suscripto por la Cámara Argentina de Publicaciones, recordó la cartera industrial en un comunicado, en el que destaca que se incrementarán las exportaciones de libros argentinos.

Parte de las importaciones de libreros y distribuidores se compensarán con exportaciones de libros de otros socios de la propia Cámara y además se promoverá la impresión local, revela. “Estamos impulsando una mayor producción de libros en Argentina para fortalecer nuestra industria editorial y recuperar nuestro histórico liderazgo en el sector para toda América Latina”, dijo Giorgi y agregó: “Hemos conformado una mesa de trabajo entre las áreas de industria, cultura y comercio para monitorear los acuerdos”.

La CAL está integrada por 550 PyME y el acuerdo involucra a las 85 que tienen actividad importadora y exportadora (de las cuales 30 son exportadoras netas).

En conjunto, ambas cámaras agrupan a la totalidad de editores, imprentas, empresas editoriales y librerías del sector. El convenio fue rubricado por el vicepresidente primero de la Cámara del Libro, Martín Gremmelspacher, y Diana Segovia, gerente institucional.

También estuvieron presentes el secretario Legal y Administrativo del Ministerio de Economía, Andrés Iturrieta; el director nacional de Acción Federal e Industrias Culturales de la Secretaría de Cultura, Rodolfo Hamawi, y el director de Asuntos Jurídicos, Diego Sigalevich; y por parte de la CAL su consejera Silvia Fernández, Aníbal Ilguisoni y Ezequiel Leder Kremer

El sector importa hoy el 78% en volumen y el 67% en valores de lo que se comercializa en el país; y las importaciones provienen en su mayoría de Colombia, China, Uruguay y España.

 

Comentario de Guido Indij el noviembre 2, 2011 a las 7:56pm
Liberarían los libros en las próximas 48 horas

01/11/11

PorPATRICIA KOLESNICOV 

“Vamos a monitorear el acuerdo para lograr los objetivos comprometidos”, advirtió ayer Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior, a los editores de la Cámara Argentina de Publicaciones (CAP). Lo hizo cuando se firmaba el esperado convenio por el que Comercio promete liberar en las próximas 48 horas alrededor de un millón de libros retenidos en la Aduana desde septiembre y los editores prometen exportar por el mismo valor por el que importen de acá a septiembre de 2012. Según el trato, si una empresa no cumple con ese equilibrio, se obliga “a efectuar un aporte irrevocable de capital , por el monto necesario para lograr el equilibrio comprometido”.

La CAP es una de las dos Cámaras del sector (la otra es la Cámara del Libro) y agrupa a 46 editoriales, entre las que están las multinacionales que operan en el país.

“Este acuerdo permitirá impulsar la producción de libros en la Argentina”, dijo ayer la ministra de Industria, Débora Giorgi. Aunque la retención afectó a todos los libros sin distinción, el centro de la cuestión, señalan los editores, son aquellos producidos en la Argentina pero impresos en el exterior.

¿Se imprimirá en el país ahora? Sin dar su nombre –no hablar con la prensa fue un requisito de Moreno– un editor contó a Clarín que la discusión “nunca estuvo fijada en términos de ‘imprima nacional’ sino de ‘no podemos dejar salir más dólares que los que entran’”. Por eso, contó, les sugierieron que buscaran cualquier cosa para exportar a cambio de lo que trajeran. Hoy, dice, el ahorro de imprimir afuera es sólo del 5%. Pero en el sector temen que, conociendo la restricción, los imprenteros suban los precios. Mientras, siguen en problemas las distribuidoras que traen libros que no existen acá, como los de arte y fotografía que editoriales europeas fabrican en Asia y reparten por el mundo.

Comentario de Pablo Ortelli el octubre 25, 2011 a las 11:13am
desde Orsai Bar:
Muchas gracias a todos los que se sumaron para que  Ya son libres!!!
Y el resto?
Comentario de Daniel Hurtado Brenner el octubre 25, 2011 a las 12:03am
No hubiera sido más fácil no volver a votar por la Kirchner?
Comentario de Gente del Libro el octubre 24, 2011 a las 7:14pm

#liberenloslibros

Comentario de Gente del Libro el octubre 24, 2011 a las 7:13pm

#LiberenOrsai

 

“Las revistas no salen de la Aduana”, nos dijeron, “ni se molesten en mandar el flete para ir a buscarlas al puerto”. Nos quedamos mirando el barco, en apariencia tan cerca. Adentro de ese barco hay dos toneladas y media de revistas hechas a pulmón por un grupo de argentinos. Las pensamos y las hicimos durante todo este año, por fuera de la industria y perdiendo plata. O, para decirlo con más propiedad: invirtiendo plata en un proyecto editorial a futuro.

 
Esas revistas, las bloqueadas, fueron distribuidas y pagadas, de antemano, por miles de lectores argentinos que quieren leerla y que, hasta hoy, la recibieron con alegría.

Las tres primeras ediciones se imprimieron en Buenos Aires. Las siguientes ediciones (si es que podemos seguir haciéndola, ahora improbable) las imprimiríamos en Buenos Aires. La cuarta no, porque quisimos que llegaran por barco, desde España, el 12 de octubre. Un guiño para cerrar un círculo de vaivenes.

Para presentar este número de la revista bloqueada montamos un bar en San Telmo que se llama Orsai. Invertimos otra vez: habilitaciones, sueldos, camareros, puestos de trabajo. A contra reloj, para poder hacer la fiesta completa.

En las páginas de esa revista, la bloqueada, hay textos de Guillermo Martínez, de Luis Pescetti, de Marcelo Birmajer, de Ana María Shúa. Hay ilustraciones de Luis Alberto Spinetta, de Max Aguirre, de Miguel Rep.

Cuando preguntamos por qué no podíamos sacar las revistas del barco, la respuesta vino en forma de circular desde la Secretaría de Comercio Interior del gobierno argentino:

“Porque estamos defendiendo la industria y la cultura nacional”.

Yo estoy convencido de que si los que toman decisiones supieran qué es Orsai, se pondrían colorados por el malentendido. Nosotros también, desde nuestro pequeño ámbito, defendemos la industria y la cultura nacional. Es decir: estamos del mismo lado.

Esta es la parte poética del asunto. La parte práctica es bastante más brutal: como no somos una multinacional de la industria, como no tenemos resto, como somos una empresa familiar, como hacemos esto solamente por amor al arte, si las revistas no salen del puerto, quebramos.

Sin ironías: estoy seguro, en serio, que se trata de un malentendido.

Si el próximo jueves inauguramos el bar sin revistas, será porque los que toman decisiones siguen sin enterarse del error.

Si después de la inauguración del bar (que haremos de todas formas) seguimos sin revistas, Paypal nos obliga a devolver el dinero a los distribuidores y nos quedamos con una deuda que nos deja en la lona durante, al menos, cuatro meses. Adiós al segundo año de la revista y a la editorial.

No conozco a los que toman decisiones. No sé cómo comunicarme con ellos para explicarles qué es Orsai. No sé cómo decirles que estamos peleando por lo mismo.

Se me ocurre solamente una manera. Que cada uno de nosotros nos convirtamos, estos días, en un medio de comunicación. Un puente entre nosotros y ellos.

La palabra clave es #LiberenOrsai.

Con un poco de suerte, nos escuchan.

Con otro poco de suerte, nos entienden.

 

vía


Comentario de Gente del Libro el octubre 24, 2011 a las 7:12pm
Editoriales buscan compensar su balanza comercial para liberar libros

La propuesta a Comercio será global. Orsai, atrapada en la Aduana.

El 78% de los libros consumidos en Argentina son importados
El 78% de los libros consumidos en Argentina son importados

Por Pablo Waisberg

Las editoriales nacionales agrupadas en la Cámara Argentina de Libro (CAL) preparan una propuesta para presentar al secretario de Comercio, Guillermo Moreno, que permita liberar las publicaciones que están paralizadas en la Aduana. Hasta ahora, sólo ingresan en cuentagotas las publicaciones importadas por editoriales agrupadas en la Cámara Argentina de Publicaciones (CAP), que reúne a las multinacionales, y que ya avanzaron en un acuerdo para compensar la balanza sectorial que incluye los “aportes irrevocables de capital”, algo impensado para las pymes locales.

Por eso, los editores locales se reunirán la semana próxima en la sede de la CAL y allí intentarán acordar un mecanismo de compensación entre importadores y exportadores. Además, consensuarán “el valor del porcentaje ofrecido por el sector importador a los exportadores que adhieran al acuerdo como fondo de compensación”.

Dumping. “Ni lo piensen. Mientras haya un pobre en la Argentina no les voy a soltar ni un peso.” Ésa, más o menos, fue la frase textual con la que Moreno respondió al pedido de los empresarios argentinos que en representación de los quinientos socios de la CAL le pidieron que liberara del IVA a los insumos con los cuales se producen los libros en el país. Así lo contaron a BAE dos fuentes del sector.

Esa propuesta buscaba equiparar los costos locales con las publicaciones que se importan y que llegan libres de ese impuesto al país. Esa diferencia provoca “dumping social” importado junto a las publicaciones que llegan de China, Chile o Uruguay, según explicó varias veces el vicepresidente a cargo de la Federación Argentina de la Industria Gráfica (FAIGA), Juan Carlos Sacco.

Comentario de Pablo Ortelli el octubre 19, 2011 a las 12:00pm

Lo ultimo que informaron en la CAL:


Hoy no puede haber ningún importador puro. Es una política de Estado. No importa lo que se importe.
El que importa y no exporta, solo lo va a poder hacer en compensación con un socio exportador. La CAL ofrece hacer un convenio solidario de los exportadores puros,   hacer un convenio con la secretaria de comercio.
Cada socio puede hacer convenios independientes como hizo Yeny - Ateneo ofreciendo capital compensatorio.
Al panorama de hoy si pueden juntar voluntades con exportadores, las importaciones 2010 habría que rebajarlas a un 50%.
Como se instrumenta esto?
- Cadena de valor
- se habla de beneficiar al exportador con un % de las importaciones
- la CAL actua como garante institucional.
- Van a cruzar los cuits
- Van a mirar lo que se haya importado en el 2010 y van a autorizar un % de esa cantidad. 

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